En estos seis primeros meses del año son 39 las personas trabajadoras fallecidas a causa de un accidente de trabajo en nuestra Comunidad autónoma. Las cifras oficiales de accidentes de trabajo que nos facilita el Instituto Regional de la Seguridad y Salud en el Trabajo, nos muestran la realidad de la lacra laboral y social respecto de la siniestralidad en la Comunidad de Madrid ya que tenemos que lamentar la muerte en el mes de junio de 7 personas trabajadoras.
De los 7 accidentes mortales registrados en junio han ocurrido, 1 en el sector Industria, 4 en el sector Construcción, y 2 en el sector Servicios. Una persona trabajadora fallecida en él sector de Industria ocasionada por accidente de tráfico, y cuatro personas trabajadoras fallecidas en el sector Construcción, una por Patologías no traumáticas, dos personas trabajadoras por caída en altura, y otra por golpe contra objeto. En el sector Servicios, una persona trabajadora ha fallecido por Patologías no traumáticas y la otra persona trabajadora por un accidente in itinere. La comparativa de junio respecto con el año pasado nos muestra un aumento en los accidentes de trabajo mortales, siendo 5 las personas trabajadoras fallecidas en el año 2025 y 7 las personas trabajadoras fallecidas en junio de 2026.
Por sectores de actividad, en cuanto a la gravedad de los accidentes, en junio de 2026, los accidentes graves en jornada laboral en Construcción han sido 10 el año pasado, frente a los 9 de 2026, un ligero descenso, y en Industria han aumentado de 3 en 2025 a 5 en 2026, sin embargo, en Servicios ha descendido, de 15 accidentes graves en 2025 a 11 graves en junio de este año.
FORMACIÓN CONTINUA Y FORTALECER LA CULTURA PREVENTIVA
Las empresas deben garantizar una formación práctica y actualizada en prevención de riesgos laborales. Persisten fallos en la gestión de la seguridad y salud que requieren una reflexión profunda y una mejora real. Informar y formar de manera continua a la plantilla es esencial para reducir accidentes y patologías laborales. Los servicios de prevención, tanto propios como ajenos, deben evolucionar y mantener planes formativos renovados y adaptados a los riesgos de cada puesto.
EN SEIS MESES 43.835 ACCIDENTES DE TRABAJO DE NUESTRA REGIÓN
En estos seis primeros meses del año, se han producido 43.835 accidentes laborales, de los que 35.631 se produjeron en jornada laboral y 8.204 en la ida y vuelta al trabajo. Por sectores de actividad, en estos seis primeros meses, en el sector de la Construcción hemos incrementado un 31,58%, de 38 accidentes graves a 50 accidentes en este mismo periodo del año 2026 y en Industria se ha incrementado un 63,16%, de 19 accidentes graves a 31 accidentes. Sin embargo, en Servicios ha descendido ligeramente un 7,55% de 106 accidentes graves a 98 accidentes graves en junio de 2026.
EL AUMENTO DE LAS OLAS DE CALOR INTENSIFICA EL RIESGO LABORAL Y EVIDENCIA CARENCIAS PREVENTIVAS QUE OBLIGAN A REORGANIZAR LA JORNADA DE TRABAJO.
La siniestralidad laboral continúa mostrando patrones que se repiten año tras año, lo que evidencia que los riesgos siguen sin gestionarse de manera adecuada. Las Patologías No Traumáticas (infartos, derrames cerebrales y otros eventos súbitos) siguen siendo la principal causa de muerte en el trabajo, junto con las caídas en altura y los accidentes de tráfico y en itinere. En lo que llevamos de año, el 43,6% de los accidentes mortales vuelve a corresponder a PNT, y destacando un incremento en los riesgos de seguridad vial, un indicador claro de que la prevención sigue siendo insuficiente.
A esta situación se suma las altas temperaturas en esta época del año. Las olas de calor, cada vez más intensas y prolongadas, se han convertido en uno de los riesgos laborales más críticos para quienes desarrollan su actividad en el exterior. Las temperaturas extremas no solo elevan el malestar térmico, sino que pueden desencadenar situaciones de emergencia en muy poco tiempo, especialmente en trabajos con esfuerzo físico, exposición directa al sol o tareas realizadas en zonas sin ventilación adecuada. El calor excesivo provoca una rápida pérdida de líquidos, disminuye la capacidad de concentración, altera la toma de decisiones y aumenta la probabilidad de sufrir agotamiento por calor, síncopes o golpes de calor, patologías que pueden ser mortales si no se actúa de inmediato.
Es imprescindible adoptar medidas preventivas básicas pero obligatorias, como reorganizar los horarios para evitar las horas de mayor radiación, y asegurar una vigilancia activa de los primeros signos de estrés térmico. A esta situación se suma la falta de sensibilización y de gestión preventiva en muchos sectores. UGT Madrid advierte que el desconocimiento sobre los efectos del calor extremo y la ausencia de protocolos específicos está dejando a miles de trabajadores expuestos a riesgos graves. Las jornadas prolongadas, los ritmos elevados y la presión productiva agravan aún más el impacto del calor, contribuyendo al aumento de patologías no traumáticas y episodios de estrés térmico que podrían evitarse con una organización del trabajo más segura y adaptada a las condiciones climáticas actuales. Los accidentes laborales, aunque son evitables en su mayoría, seguirán ocurriendo si no hay una prevención adecuada.
UGT Madrid alerta del escaso conocimiento y la falta de gestión adecuada de los riesgos psicosociales, que continúan en aumento. La digitalización, la ausencia de desconexión y la presión productiva están alterando los límites entre vida laboral y personal, generando más incapacidades temporales vinculadas al estrés y a una organización del trabajo deficiente. Estos factores, junto con jornadas extensas y ritmos elevados, también están contribuyendo al incremento de las patologías no traumáticas.
En UGT Madrid defendemos que la prevención es una inversión que protege vidas, reduce bajas y evita costes sociales y económicos. Cuando la prevención falla, las consecuencias son demasiado graves para ignorarlas. Finalmente, UGT Madrid subraya la necesidad de impulsar una verdadera cultura preventiva, ya que solo con una prevención real y recursos suficientes podremos frenar la siniestralidad laboral.
