Protesta en la Plaza de Cibeles
Durante el pasado año, cada día se produjeron 451 accidentes de trabajo, cada día 245 personas trabajadoras han sufrido un accidente de trabajo con baja y cada cuatro días falleció una persona trabajadora debido a un accidente laboral.
Con este acto, además de recordar a las víctimas de la siniestralidad laboral, a todas las personas fallecidas en accidente de trabajo, a los que han sufrido accidentes graves con importantes secuelas, a sus familiares, compañeros y compañeras, reclamamos al Gobierno de la Comunidad que priorice la continuidad del VI Plan Director de Prevención de Riesgos Laborales 2021-2024 y que, a través de los convenios acordados con los agentes sociales, se permita seguir trabajando y acercando la prevención a las empresas y los centros de trabajo y, reducir la siniestralidad en la Comunidad de Madrid.
Hay que añadir que en las patologías no traumáticas ha habido un incremento muy superior a otros registros y que han desembocado en accidentes laborales mortales.
Además, reclamamos un plan de choque para reducir los riesgos psicosociales en el ámbito laboral, que se están incrementando de manera preocupante y también proteger la salud psicológica de las personas trabajadoras.
Consideramos necesario desarrollar actuaciones que favorezcan la declaración de las enfermedades profesionales y terminar con la invisibilidad de las mismas.
DESDE EL COMIENZO DE AÑO 21 PERSONAS TRABAJADORAS HAN PERDIDO SU VIDA EN ACCIDENTES DE TRABAJO
En las últimas semanas, se han producido cinco accidentes mortales. Los Sindicatos manifestamos todo nuestro apoyo, solidaridad y lamentamos profundamente todos y cada uno de fallecimientos laborales y queremos expresar nuestro apoyo a las familias, compañeros y compañeras de las víctimas que han perdido su vida en el trabajo.
Hoy estamos aquí frente al Ayuntamiento de Madrid para recordar y lamentar los últimos 5 casos producidos:
- El pasado 20 de abril, murieron dos trabajadores de 29 y 42 años cuando trabajaban en la reforma de un chalet en Galapagar, al quedar atrapados por una losa de hormigón de un cenador que estaba en construcción.
- Dos días después, el 22 de abril, al producirse un incendio en el restaurante donde trabajaba, se produjo el fallecimiento de un trabajador de tan solo 25 años y que llevaba apenas una semana trabajando en ese restaurante. Otra muerte totalmente evitable, si se adoptaran las medidas de seguridad que establece la normativa en prevención.
- El 3 de mayo, un trabajador de unos 47 años que se encontraba montando las casetas del recinto de la pradera de San Isidro, murió electrocutado. Este trabajador se encontraba trabajando sin contrato, en condiciones irregulares para la empresa subcontratada que se encargaba del montaje de las casetas.
- El último accidente laboral ha sucedido ayer, 10 de mayo. Un trabajador, policía nacional de 43 años al salir de su servicio sufrió un accidente “in itinere” en el trayecto hacia su domicilio, en el Km 18 de la M-40. Se salió de la vía por la margen izquierda, falleciendo. No olvidemos que los riesgos psicosociales están causando muchos de estos accidentes al ir o volver del trabajo, así como Patologías No traumáticas.
Tenemos constancia que la autoridad laboral está realizando las investigaciones de cada accidente, por lo que debemos esperar a los resultados de dichas investigaciones para determinar las responsabilidades que provocaron estos fallecimientos. La precariedad sigue siendo una de las causas de siniestralidad laboral, de hecho, se han detenido a dos empresarios de 50 y 28 años, padre e hijo, que tenían en situación ilegal al trabajador fallecido el pasado 3 de mayo, por lo que esperamos que se determinen sus responsabilidades en el fallecimiento.
Según datos oficiales de la Comunidad de Madrid durante el primer trimestre de 2023, 16 personas trabajadoras han perdido la vida en accidentes laborales, siendo la causa principal las Patologías No Traumáticas de tipo cardiovascular como son: infartos, derrames cerebrales, íctus, trastornos de ansiedad, depresión u otras lesiones ocasionadas y/o empeoradas a consecuencia de su trabajo.
En el 2022, 95 personas trabajadoras perdieron la vida en la Comunidad Autónoma de Madrid, un 20,25% más con respecto a las cifras del 2021 y en este primer trimestre del 2023 la frecuencia con la que se han producido los accidentes laborales mortales durante los primeros 90 días de este año es de 1 persona trabajadora fallecida cada 5 días. Desde los Sindicatos venimos alertando sobre las altas cifras de SINIESTRALIDAD en nuestra Región, denunciando que «se están normalizando» las muertes en el trabajo y exigimos un compromiso real para frenar este aumento de los accidentes laborales. Es imprescindible dotar de más medios tanto al ITSS y al IRSST para que hagan cumplir con la Ley en todas las empresas.
No podemos tolerar este continuo incremento de los accidentes mortales en nuestra comunidad y exigimos el cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Todas las muertes causadas durante la realización del trabajo son evitables y para ello, las empresas han de adoptar las medidas preventivas adecuadas.
La situación laboral actual refleja el deterioro de las condiciones de trabajo con un aumento de la falta de profesionalidad, precariedad laboral, trabajo intensivo y la excesiva externalización en la gestión de la prevención de riesgos laborales que se está generalizando en todos los sectores lo que provoca que en las empresas no se cree ni cultura ni una sensibilización preventiva en todos los niveles organizacionales.
La falta de Negociaciones Colectivas deja indefensos a los trabajadores y trabajadoras de nuestra región quienes aceptan condiciones de trabajo que ponen en riesgo su salud física y psicológica por el miedo a perder el puesto de trabajo. La recuperación económica, tras estos últimos años, se está realizando a costa de la reducción de las medidas preventivas que evitan accidentes.
NO VALEN EXCUSAS. Es primordial y es responsabilidad de todas y todos exigir a los empresarios y empresarias que la seguridad y salud en el trabajo es lo primero, que todas las muertes son terribles e injustas y que no estamos dispuestos a resignarnos, sino que es momento de actuar para parar esta lacra.
